Altar mayor del Monasterio, donde se encuentra el Santo Cáliz, en la iglesia superior, románica, de San Juan de la Peña. La reforma benedictina de Cluny, no podía obviar la construcción de un claustro que se finalizará ya entrado el siglo XII. Son un conjunto de capiteles de influencia jaquesa. Veinte de ellos fueron encargados al llamado maestro de San Juan de la Peña, autor anónimo, también conocido como Maestro de Agüero. El Maestro desarrolla un programa sobre escenas bíblicas donde aparecen entre otras: el Anuncio a los pastores; la Natividad; la Anunciación; la Epifanía; el Bautismo y la Circuncisión de Jesús; y como no: la Última Cena. Representación de la última Cena de Jesús con sus apóstoles. Detalle de la representación de la última
Cena. Durante la Alta Edad Media fue el monasterio más importante de Aragón y en su Panteón Real, situado en las dependencias de la antigua sacristía de la iglesia alta, que data del siglo XI, fueron enterrados un buen número de reyes de Aragón, junto con sus esposas: Ramiro I, Sancho Ramírez, y Pedro I; así como varios de los primeros condes aragoneses. Y en el monasterio de San Juan de la Peña estuvo el Santo Cáliz hasta el 26 de septiembre de 1399, fecha de ingrato recuerdo, ya que el monasterio a instancias del rey don Martín de Aragón, se lo entregó en Zaragoza, y éste lo depositó en el Palacio de la Aljafería. Y ahora vamos con las leyendas y tradiciones. De todos es bien sabido, a través de la historia, películas, libros… la fijación que tenían los Templarios por el Santo Cáliz, o Santo Grial, pues bien, en el atrio del monasterio, en la pared, se encuentra esculpida esta cruz, que a todas luces parece Templaria, aunque no exista ningún documento que avale la teoría de que los Templarios estuvieran en el monasterio. No obstante, la cruz, ahí está.
© Tomás Bernal Benito 2021 Web realizada P.L.C.F.
El Santo Cáliz a su paso por Aragón
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Altar mayor del Monasterio, donde se encuentra el Santo Cáliz, en la iglesia superior, románica, de San Juan de la Peña. La reforma benedictina de Cluny, no podía obviar la construcción de un claustro que se finalizará ya entrado el siglo XII. Son un conjunto de capiteles de influencia jaquesa. Veinte de ellos fueron encargados al llamado maestro de San Juan de la Peña, autor anónimo, también conocido como Maestro de Agüero. El Maestro desarrolla un programa sobre escenas bíblicas donde aparecen entre otras: el Anuncio a los pastores; la Natividad; la Anunciación; la Epifanía; el Bautismo y la Circuncisión de Jesús; y como no: la Última Cena. Representación de la última Cena de Jesús con sus apóstoles. Detalle de la representación de la última Cena. Durante la Alta Edad Media fue el monasterio más importante de Aragón y en su Panteón Real, situado en las dependencias de la antigua sacristía de la iglesia alta, que data del siglo XI, fueron enterrados un buen número de reyes de Aragón, junto con sus esposas: Ramiro I, Sancho Ramírez, y Pedro I; así como varios de los primeros condes aragoneses. Y en el monasterio de San Juan de la Peña estuvo el Santo Cáliz hasta el 26 de septiembre de 1399, fecha de ingrato recuerdo, ya que el monasterio a instancias del rey don Martín de Aragón, se lo entregó en Zaragoza, y éste lo depositó en el Palacio de la Aljafería. Y ahora vamos con las leyendas y tradiciones. De todos es bien sabido, a través de la historia, películas, libros… la fijación que tenían los Templarios por el Santo Cáliz, o Santo Grial, pues bien, en el atrio del monasterio, en la pared, se encuentra esculpida esta cruz, que a todas luces parece Templaria, aunque no exista ningún documento que avale la teoría de que los Templarios estuvieran en el monasterio. No obstante, la cruz, ahí está.
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