cristianismo considera ese momento como el de la institución del Sacramento de la Eucaristía, y a esas "especies" como "el cuerpo y la sangre" de Cristo. La palabra Cenáculo, proviene de la palabra en latín “cena”, que significa comida, y según dicen algunos textos cristianos, era el lugar donde los apóstoles normalmente se quedaban a dormir en Jerusalén. Los Evangelistas San Mateo (26, 26-28), San Marcos (14, 22- 24, San Lucas (22-19-20); y San Pablo en su primera carta a los Corintios (XI, 23-25), refieren de modo semejante y casi con las mismas palabras, las que pronunció el Señor cuando estando reunido con sus discípulos se disponía a celebrar la Pascua, la noche en la cual fue entregado. Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y dándoselo a los discípulos, dijo: «tomad y comed, esto es mi cuerpo». Y que luego, tomando un Cáliz, pronunció la acción de gracias y se lo pasó diciendo: «bebed todos de él, que esta es mi sangre del Nuevo Testamento, que será derramada por muchos para remisión de los pecados» (Mt, 26- 26-28). Así quedó instituido el sublime misterio de la Eucaristía y, desde ese mismo instante, aquel “Vaso”, vino a convertirse en la más preciada reliquia de la Cristiandad.
El Cenáculo en la actualidad. El techo del Cenáculo está hecho de bóvedas y los pilares son de un estilo gótico del siglo decimosegundo. Este salón aún mantiene algunas características de cuando era una mezquita, como son algunos vitrales en ventanas de estilo Otomán y algunas inscripciones en árabe que están en las paredes. Miles de turistas y peregrinos llegan hasta aquí cada año, para ver uno de los sitios más importantes para las creencias cristianas de todo el mundo. Este lugar, que se dice fue la primera iglesia cristiana del mundo, se encuentra justo sobre la Tumba de David y muy cerca de la Abadía de Hagia María, o la de la Dormición de la Virgen María, en el Monte Sion de Jerusalén. Tumba del Rey David. Puerta de Sion, en Jerusalén.
© Tomás Bernal Benito 2021 Web realizada P.L.C.F.
El Santo Cáliz a su paso por Aragón
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cristianismo considera ese momento como el de la institución del Sacramento de la Eucaristía, y a esas "especies" como "el cuerpo y la sangre" de Cristo. La palabra Cenáculo, proviene de la palabra en latín “cena”, que significa comida, y según dicen algunos textos cristianos, era el lugar donde los apóstoles normalmente se quedaban a dormir en Jerusalén. Los Evangelistas San Mateo (26, 26-28), San Marcos (14, 22- 24, San Lucas (22-19-20); y San Pablo en su primera carta a los Corintios (XI, 23-25), refieren de modo semejante y casi con las mismas palabras, las que pronunció el Señor cuando estando reunido con sus discípulos se disponía a celebrar la Pascua, la noche en la cual fue entregado. Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y dándoselo a los discípulos, dijo: «tomad y comed, esto es mi cuerpo». Y que luego, tomando un Cáliz, pronunció la acción de gracias y se lo pasó diciendo: «bebed todos de él, que esta es mi sangre del Nuevo Testamento, que será derramada por muchos para remisión de los pecados» (Mt, 26- 26-28). Así quedó instituido el sublime misterio de la Eucaristía y, desde ese mismo instante, aquel “Vaso”, vino a convertirse en la más preciada reliquia de la Cristiandad. El Cenáculo en la actualidad. El techo del Cenáculo está hecho de bóvedas y los pilares son de un estilo gótico del siglo decimosegundo. Este salón aún mantiene algunas características de cuando era una mezquita, como son algunos vitrales en ventanas de estilo Otomán y algunas inscripciones en árabe que están en las paredes. Miles de turistas y peregrinos llegan hasta aquí cada año, para ver uno de los sitios más importantes para las creencias cristianas de todo el mundo. Este lugar, que se dice fue la primera iglesia cristiana del mundo, se encuentra justo sobre la Tumba de David y muy cerca de la Abadía de Hagia María, o la de la Dormición de la Virgen María, en el Monte Sion de Jerusalén. Tumba del Rey David. Puerta de Sion, en Jerusalén.
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