El edificio conserva la estructura y configuración románica, con planta
basilical, varios ábsides, y dos puertas de acceso: la de la Plaza de San
Pedro, donde antiguamente había un monasterio homónimo; y la puerta
meridional, que en el siglo XVII se dota de pórtico, vinculada a la plaza
del Mercado, conocida con
el nombre de “Lonja Chica”.
En el ábside meridional se
localizan los elementos
arquitectónicos que
resumen el lenguaje
característico de la
arquitectura románica del
camino de Santiago: el
Ajedrezado Jaqués. Como
curiosidad comentar que en
la puerta lateral de la
catedral se encuentra
tallado el patrón de una unidad de
medida denominada vara jaquesa,
medida de la época medieval
equivalente a 77 cm., que fue usada
en todo Aragón.
Vara Jaquesa. Medida de la
época medieval equivalente a 77 cm.
Vayamos ahora con un giño
que nos hace el Maestro de Jaca-
Frómista, indicándonos con su
arte, de que el Santo Cáliz, estuvo
en la Catedral de Jaca.
Aunque bastante rehecha, se
conserva la puerta meridional sur del
templo, cobijada bajo un porche
acondicionado en el siglo XVII, como
acabamos de comentar, cuyos
soportes son columnas románicas
procedentes del claustro. Pues
bien, entrando al pórtico, en la
primera columna situada a mano
derecha, su capitel describe un
episodio muy preciso: la entrega
del Santo Cáliz por parte del papa
San Sixto II a Lorenzo.
Y para que no quede
ninguna duda, lo señala con el
nombre del papa en la voluta
situada sobre su cabeza: "S.
SISTVS". Curiosamente, no
hay otro capitel en Jaca en que
haya epigrafía para identificar al
personaje a quien se dedica.
Detalle del capitel en el
que se aprecia perfectamente y
de forma legible, el nombre del
papa Sixto II.
En el Monasterio de
las monjas Benedictinas de
Jaca, se encuentra el
sarcófago de doña Sancha.
Doña Sancha era hija del
rey Ramiro I y hermana del
rey Sancho Ramírez. Murió
en 1097 y fue enterrada en
Santa Cruz de la Seros.
Pues bien, el maestro de
doña Sancha, el Maestro de
El Santo Cáliz a su paso por Aragón