Jaca-Frómista, el que hizo su sarcófago, es el mismo que labró el
Capitel comentado.
Sepulcro de Santa Orosia en Jaca.
Ya hemos dicho antes que en Yebra de Basa se conserva la
cabeza de Santa Orosia y aquí en Jaca, su cuerpo incorrupto. Pues
bien, esta es su capilla sita en el interior de la catedral.
El destino siguiente del Santo Cáliz fue San Juan de la
Peña. 1076-1399 d.C.
Actualmente, el Real Monasterio de San Juan de la Peña,
situado al suroeste de Jaca, (Huesca) es desde el 2 febrero del 2004,
Bien de Interés Cultural. El 13 de julio de 1889 fue declarado
Monumento Nacional.
Probablemente existiera algún tipo de cenobio anterior al siglo
XI, pero la construcción de mayor importancia empieza en el año 1026
por iniciativa de Sancho el Mayor. En el año 1071 el rey Sancho
Ramírez cede el conjunto existente a los monjes cluniacenses y
favorece su reforma. En este momento se levanta el conjunto que hoy
queda, en mayor o menor medida.
La necesidad de atraer a
los peregrinos a Santiago que
pasaban por el cercano camino
de Jaca al monasterio aconsejó
que en él se ubicara la reliquia.
El documento "Vida de San
Lorenzo", escrito por Carreras
Ramírez, Canon de Zaragoza, el
14 de diciembre de 1134, hace
referencia a la presencia del Santo
Cáliz en el monasterio de San
Juan del Peña al escribir (página
109): "En un arca de marfil está
el Cáliz en que Cristo N. Señor
consagró su sangre, el cual envió
S. Laurenzo a su patria, Huesca".
Comprobado queda pues, que los
monjes poseían un Cáliz: de piedra
en unos textos, y de piedra preciosa
en otros. Probablemente en el primer
texto obviaron la palabra preciosa.
En la iglesia vieja, junto al
altar, se puede apreciar una
reproducción del Cáliz que hoy se
venera en Valencia.
El Santo Cáliz a su paso por Aragón