EL PILAR, 2000 AÑOS DE HISTORIA, TRADICIÓN Y DEVOCIÓN
CONFERENCIA
El Pilar, 1910. La 2ª torre,
de Nuestra Señora del Pilar,
junto a la puerta Baja, se terminó
en 1907. Aquí se puso entonces
el reloj y la campana
denominada de los Sitios, nada
más y nada menos… que la
campana de la Torre nueva.
Fijaros bien en el enjambre de
casas que había alrededor del
Pilar y La Seo.
ANECDOTA
El 19 de febrero de 1929, El Pilar fue Portada en todos los
periódicos del país. ¡El Templo del Pilar se está hundiendo! Se
formaron unas grietas enormes por las que cabía un muchacho,
llegaron a publicar los periodistas. Se hace
cargo de las obras el arquitecto don Teodoro
Ríos, quien le envía un telegrama al General
Primo de Rivera, explicándole la situación y la
urgencia de actuar. El general Primo de Rivera
dio un golpe sobre la mesa y exclamó: ¡El
Templo del Pilar no se hunde bajo mi gobierno!
Y envió las primeras 200.000 pesetas, de las
8.200.000 pesetas que costó la consolidación.
11 años duraron las obras, con el parón de la
guerra en medio, inyectando cemento sin
conocimiento.
Así de tiesa se quedó la bomba que cayó
en la plaza del Pilar de Zaragoza el 3 de agosto
de 1936, sin llegar a explosionar. Pero el
milagro no quedó ahí, pues el avión que la
soltó también lanzó otras dos, que atravesaron el Templo del Pilar, de
50 Kg cada una, y que tampoco llegaron a explosionar. Una vez
desactivadas, se colocaron dentro del Templo. Este es uno de los
milagros que se le atribuye a la Virgen y que luego hablaremos con
más detalle.
Lugar exacto donde cayó la bomba en
1936, en la plaza del Pilar.
Bombas expuestas dentro del
Pilar.
Limpieza y reformas en la fachada
del Pilar, un año después, en 1945. Foto
curiosa donde se ve el frontal del Pilar
rodeado de andamios.
Estos son los
porteros encargados en
1950, de velar por la moral
y las buenas costumbres.
En el cartel se puede leer:
Se prohíbe la entrada a las
mujeres sin medias,
descubierta la cabeza o
con traje inmodesto. Las
desobedientes serán
invitadas a salir de este
Santo Templo. Es curioso, pero la prohibición no afecta para nada a la
vestimenta de los hombres.