EL PILAR, 2000 AÑOS DE HISTORIA, TRADICIÓN Y DEVOCIÓN
CONFERENCIA
Continuamos: Juan José de Austria fue virrey de Aragón y por lo
tanto le tenía mucha devoción a la
Virgen del Pilar. Tal es así que en su
testamento dejó dispuesto que se le
enterrase en el Escorial, pero que su
corazón fuera traído a Zaragoza y
enterrado en el Pilar. Su corazón pues,
está dentro de una caja, en una pequeña
hornacina, bajo la grada del rejado
interior de la Santa Capilla.
De don Juan José de Austria parte
la idea, en el año 1677, por entonces
virrey de Aragón, (hay que recordar que
el Pilar, gracias a una Bula Papal era ya
Catedral desde 1675), de promover y
poner en marcha, un proyecto de
reforma de la iglesia mudéjar, que ya
existía.
Don Juan de Austria convenció a su hermanastro, el rey Carlos
II, de jurar los Fueros Aragoneses en Zaragoza y explicarle la idea. El
rey, Carlos II, entusiasmado con el proyecto donó una importante
cantidad de dinero para llevarlo a cabo. Don Juan de Austria, mando
traer al prestigioso arquitecto real don Francisco de Herrera el Mozo,
para construir el nuevo Templo.
Y de esta forma daría comienzo la construcción del Templo
actual, desde 1681 hasta 1961, en que se inauguraron las dos últimas
torres. Casi 300 años de obras que acuñarían la famosa frase… ¡Esto
dura más, que las obras del Pilar!
El 25 de julio de 1681, fiesta de Santiago, se colocó la primera
piedra.
Los trabajos se desarrollaron en dos fases: mitad parte
occidental, mitad parte oriental. En 1718 estaba concluida la mitad
occidental. Se procedió entonces al traslado al nuevo altar mayor del
Santísimo Sacramento, procediéndose inmediatamente al piqueteo de
la anterior iglesia mudéjar y el viejo claustro, al objeto de continuar las
obras en la parte oriental del nuevo templo.
Tras la ampliación del templo culminada en 1730, la Basílica
alcanzó las actuales dimensiones: 130 m de largo por 67 de ancho.
En 1750 se proyectó una nueva capilla de la Virgen a iniciativa del
monarca Fernando VI, hijo de Felipe V. Ventura Rodríguez, culminó
las reformas con la orden expresa del Cabildo de no mover de su sitio
la santa columna que la Virgen le había entregado a Santiago.
Ventura Rodríguez hizo un Templo dentro de otro Templo. Una vez
demolida la antigua procedió a ejecutar la actual. La Santa Capilla se
abrió a los fieles el 12 de
octubre de 1764,
contribuyendo en su
decoración don Francisco de
Goya y Cifuentes, y los
hermanos Bayeu: Francisco,
que era su cuñado, y
Ramón. Pintó Goya la
bóveda denominada Regina
Martyrum.
Bóveda Regina
Martyrum, de Francisco de
Goya.
Plano de Zaragoza de 1778, donde se puede apreciar el Pilar
Barroco.