© Tomás Bernal Benito 2021 Web realizada P.L.C.F.
EL PILAR, 2000 AÑOS DE HISTORIA, TRADICIÓN Y DEVOCIÓN CONFERENCIA
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Crismón en la fachada del Pilar, encontrado en la antigua iglesia románica del Pilar. En tiempos de los visigodos, año 472, El Pilar debió de ser la iglesia principal y el centro de la vida religiosa, porque en el siglo VII residía el obispo cesaraugustano San Braulio, cuyo cadáver fue enterrado en este recinto, cerca del altar mayor. San Braulio murió en el 651 y le sucedió Samuel Tajón. Cuando en el 714, nos invaden los árabes, los cristianos, merced al pago de tributos, conservan El Pilar, y el distrito del Pilar, donde viven con el nombre de mozárabes. Los mozárabes eran los cristianos que convivían con los musulmanes, en una relativa paz, a base de pagar cuantiosos impuestos. Cuando el 18 de diciembre de 1118, El Batallador, conquista Zaragoza, la iglesia mozárabe se encuentra en estado de ruina y es cuando se decide erigir un templo románico. Entonces, don Pedro de Librana, nombrado primer obispo
de la recién restaurada Sede, manda una carta dirigida a toda la cristiandad solicitando limosnas para las reformas. Así mismo, el Papa Gelasio II, dicta una Bula en la que se otorga indulgencia plenaria a todos los que ayuden en las obras. Está claro que entre las limosnas y unas cosas y otras, las obras se llevan a cabo, porque a Librana le sustituyó el obispo Esteban y a este el obispo García Guerra. De no haberse llevado a cabo las reformas, difícilmente habrían podido vivir allí los obispos. El templo románico dura hasta el siglo XIII, en que el obispo Hugo de Mataplana, manda reformar y convertir en la Colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor. Es en este siglo pues, el siglo XIII, cuando da comienzo la devoción mariana, y cuando empiezan las primeras peregrinaciones a Santa María la Mayor. En el año 1435 se produjo un voraz incendio en la Iglesia, pero, milagrosamente, a la imagen de la Virgen no le pasó nada y la Santa Capilla quedó tan solo tiznada. Doña Blanca de Navarra, mujer de Juan II, a quién la Virgen le había ayudado a recuperarse de una grave enfermedad, se encargó de pagar el desaguisado y contribuyó de forma decisiva a la construcción del nuevo Templo, un Templo gótico, que duraría hasta 1515, fecha en la que se empezaría a levantar el de traza mudéjar. Los últimos estudios aseguran que fue la reina quién donó la imagen de la Virgen que actualmente veneramos.
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EL PILAR, 2000 AÑOS DE HISTORIA, TRADICIÓN Y DEVOCIÓN CONFERENCIA
Crismón en la fachada del Pilar, encontrado en la antigua iglesia románica del Pilar. En tiempos de los visigodos, año 472, El Pilar debió de ser la iglesia principal y el centro de la vida religiosa, porque en el siglo VII residía el obispo cesaraugustano San Braulio, cuyo cadáver fue enterrado en este recinto, cerca del altar mayor. San Braulio murió en el 651 y le sucedió Samuel Tajón. Cuando en el 714, nos invaden los árabes, los cristianos, merced al pago de tributos, conservan El Pilar, y el distrito del Pilar, donde viven con el nombre de mozárabes. Los mozárabes eran los cristianos que convivían con los musulmanes, en una relativa paz, a base de pagar cuantiosos impuestos. Cuando el 18 de diciembre de 1118, El Batallador, conquista Zaragoza, la iglesia mozárabe se encuentra en estado de ruina y es cuando se decide erigir un templo románico. Entonces, don Pedro de Librana, nombrado primer obispo de la recién restaurada Sede, manda una carta dirigida a toda la cristiandad solicitando limosnas para las reformas. Así mismo, el Papa Gelasio II, dicta una Bula en la que se otorga indulgencia plenaria a todos los que ayuden en las obras. Está claro que entre las limosnas y unas cosas y otras, las obras se llevan a cabo, porque a Librana le sustituyó el obispo Esteban y a este el obispo García Guerra. De no haberse llevado a cabo las reformas, difícilmente habrían podido vivir allí los obispos. El templo románico dura hasta el siglo XIII, en que el obispo Hugo de Mataplana, manda reformar y convertir en la Colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor. Es en este siglo pues, el siglo XIII, cuando da comienzo la devoción mariana, y cuando empiezan las primeras peregrinaciones a Santa María la Mayor. En el año 1435 se produjo un voraz incendio en la Iglesia, pero, milagrosamente, a la imagen de la Virgen no le pasó nada y la Santa Capilla quedó tan solo tiznada. Doña Blanca de Navarra, mujer de Juan II, a quién la Virgen le había ayudado a recuperarse de una grave enfermedad, se encargó de pagar el desaguisado y contribuyó de forma decisiva a la construcción del nuevo Templo, un Templo gótico, que duraría hasta 1515, fecha en la que se empezaría a levantar el de traza mudéjar. Los últimos estudios aseguran que fue la reina quién donó la imagen de la Virgen que actualmente veneramos.
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