vinieron en ayuda del rey
Alfonso al grito de Deus ho Vult
(Dios lo quiere).
Así pues, en 1143, hay un
documento por el que los
Templarios adquieren en
Zaragoza un palacio, un corral y
una heredad. Aparte, en el
documento queda indicado
claramente que la venida de los
Templarios a Aragón era para
defenderlo de los moros.
En este documento aparecen los nombres de dos Templarios: Don
Audardo y Fr. Ramón Bernard. Este Bernard fue el primer Templario
que estuvo al frente de la Orden en nuestras tierras. Fr. Ramón
Bernard aparece luego con frecuencia en otros documentos de otros
lugares de Aragón.
En el año 1164 consta que ya tenían convento en el barrio de San
Felipe y muy cerca un horno. En el Cartulario fechado en diciembre
de 1164 hay una donación de García Arcés de Asín a los frailes de la
Milicia del Temple; a Don Ugas Gaufred, Maestre de España y
Provenza, a Guillermo del Bays, a Ramón de Castronovo, a fray
Bernardo de Salvio y a todo el convento de la Milicia del Temple se
dona una casa con su pardina que está en el barrio de San Felipe
(Zaragoza) y delante de las casas de los templarios.
Linda por el este con el horno del Temple, por el sur con la casa de
García Martín y por el norte y oeste con carrera pública. Lo da por la
redención de su alma, de la de sus padres y parientes y por todos
los fieles difuntos.
Con motivo de estas
compras y donaciones, que
se multiplican, la casa del
Temple en Zaragoza fue
creciendo y aumentando en
importancia.
En el 1204, gracias a la
donación del Obispo de
Zaragoza, Don Raimundo
de Castrocol, ya poseían
iglesia y cementerio propios. El Cartulario del 14 de septiembre de
1204 nos habla de un Convenio entre el obispo de Zaragoza, Don
Raimundo, y los frailes de la Milicia del Temple acerca de los novales
y otros impuestos episcopales y de los derechos de ambos lugares e
Iglesias.
Se reunieron Fray Pedro de Luna, preceptor de la Casa de Zaragoza,
representando a la primera de las partes, y por la otra Don Raimundo,
obispo de Zaragoza y el Capítulo de la iglesia de San Salvador de
Zaragoza. El señor obispo concede a los frailes del Temple la iglesia y
el cementerio en la casa de los templarios de Zaragoza, con algunas
condiciones acerca de los que allí sean sepultados.
Se conoce ya en 1207 de la existencia de la iglesia y cementerio por
el testamento que hace doña Guisabel, que escoge su sepultura en el
cementerio de la iglesia de los frailes de la casa de la milicia del
Temple. La iglesia estaba dedicada a la Virgen María y además del
altar mayor dedicado a nuestra señora, tenía otro dedicado a San
Jorge.
En el Cartulario del 2 de febrero de 1207 el Testamento de Doña
Guisabel dice que está enferma y que es esposa de don Miguel
Vermell. Da su cuerpo para que sea sepultado en el Cementerio de la
Iglesia de los frailes de la Milicia del Temple de Zaragoza y deja 100
sueldos de denarios para las obras de la iglesia de la Casa de la
La Iglesia de Santa María de la Casa de la Milicia del Temple Zaragoza
I Congreso de Zaragoza - Historia Medieval - La Orden del Temple