puerta se asentaba junto al muro de piedra. Tras pasar esta puerta, a
través de la de Valencia, se accedía al casco antiguo. Durante la
guerra de la Independencia aquí
murieron más de 1400 zaragozanos.
Esta puerta, como todas las demás, se
cerraba a las siete de la tarde en
invierno y a las ocho, en verano, y lo
anunciaba el vigilante con tres golpes de
vara en el portón.
Un sol tallado en piedra negra de
Calatorao se conserva en el museo.
Final, 1868, con la Gloriosa. Como
recordatorio se bautizó a la Glorieta que
hay enfrente del puente de Hierro, como
Glorieta del Sol.
RECREACIÓN DE LA PUERTA DEL
SOL JUNTO A LAS MURALLAS DEL SANTO
SEPULCRO, EN LA CALLE DEL COSO
JUNTO A LA PLAZA DE LAS TENERÍAS.
HISTORIA DE LAS PUERTAS DE ZARAGOZA