plaza del Ángel, como desde la plaza de la Diputación, además de a
diversas dependencias interiores, y pisos superiores.
PLANO DEL PALACIO DE LA DIPUTACION DEL REINO 1756 Y
PUERTA DE TOLEDO, O DEL OESTE, O DEL CASTILLO, POR SU
PROXIMIDAD A LA ZUDA.
(1840) La Principalis Sinistra. Luego
del Castillo, por su proximidad a la Zuda.
Era la más bonita de Zaragoza, por sus
dos torreones almenados y su puerta de
hierros, no de madera. En 1440 se
instalaron las cárceles que anteriormente
estaban en puerta Cinegia, así como el
mercado, que todavía continúa. El torreón
de la derecha era la cárcel de los
Manifestados, que dio nombre a la calle
Manifestación. La Picota se encontraba
entre las calles San Pablo y San Blas. El
20 de diciembre de 1591, aquí, en el
cadalso, le cortaron la cabeza a Justicia
de Aragón, Juan de Lanuza V, en un
fatídico día gris. Nadie de Zaragoza
asistió a tan triste espectáculo. Por aquí
pasaban todos los cortejos y procesiones que venían desde la
Aljafería. Aquí se celebraban torneos, corridas de toros, etc. etc. y las
ejecuciones ordenadas por los Tribunales de la Santa Inquisición.
Los Autos de Fe se celebraban en La Seo, la plaza del Portillo o
la Aljafería, pero cuando se esperaba mucha
muchedumbre, entonces se escogía la plaza
del Mercado. Fue derribada en 1842, porque
se encontraba muy deteriorada, y ya no tenía
ningún sentido, ya no se pagaban impuestos.
PUERTA DE TOLEDO
Al fondo se puede apreciar el torreón de la
Zuda.
MURAL, CALLE DE MANIFESTACIÓN CON SALDUBA, PUERTA DE
LA PAZ, EN HOMENAJE A LA PUERTA DE TOLEDO Y PUERTA
CINEGIA, O DEL SUR.
No se sabe con certeza la
procedencia del nombre, unos lo
atribuyen al pretor Cinegio, que era
de los judíos residentes en Zaragoza
y otros dicen que deriva de
Cineraria, por las cenizas de los
santos mártires. En el siglo IV, en
tiempos de
Diocleciano,
siendo
gobernador de Zaragoza, Daciano, hubo una
persecución contra los cristianos. Total, fueron
18 los innumerables mártires. Santa Engracia,
y un séquito de 18 personas, entre los que se
encontraban su tío Lupercio y Julia, su
asistente. Santa Engracia iba de Portugal a
Francia, a casarse. Daciano mandó quemar a
unos convictos y mezclar las cenizas, pero
una bolada de aire separó las cenizas de unos
y de otros. Las cenizas blancas se llamaron de
las Santas Masas. En lo que hoy es la plaza
HISTORIA DE LAS PUERTAS DE ZARAGOZA