Entonces la plaza paso a
denominarse de Aragón,
cuando se inauguró el
monumento al Justicia en
1904.
PUERTA DEL DUQUE
También conocida con el
nombre de San Miguel, por la
iglesia. Esta puerta es la más
moderna, de 1854. Se hizo para
salir de la plaza al puente de San
José, recién levantado sobre el
río Huerva. En aquel entonces la
plaza estaba cerrada, no tenía
acceso al Coso ni al Huerva, tan
solo se podía llegar por la hoy
calle de San Miguel y de la
Reconquista, o Antonio Agustín, a
través de la Cadena. Se
aprovechó también para abrir una
nueva calle al Coso, que hoy se
llama de Espartero. Al abrir la
nueva puerta se aprovechó para
cerrar la Quemada que se
encontraba en muy mal estado.
Las obras se acometieron con
prisas, en 15 días tenía que estar
en funcionamiento, porque venía a
Zaragoza el general Espartero,
duque de la Victoria, a poner la
primera piedra del edificio que luego sería la Estación del Norte, y al
poco se desmoronó. Madrid acogió con ironía y una sátira la noticia:
Tiene gracia la cosa, los zaragozanos han levantado un arco que
se ha abierto dos veces, una para dejar paso al general Espartero y la
otra de arriba abajo.
La volvió a costear su amigo
Juan Bruil, el del parque Bruil,
fundador de lo que luego sería el
Banco Central, y entonces se hizo la
verja de hierro. Final, a principios del
siglo XX debido al tráfico.
Iglesia de San Miguel de los
Navarros, llamada así en honor del
Arcángel San Miguel y los Navarros
porque fueron los primeros que
entraron por este sector cuando e
Batallador conquistó Zaragoza. La
Puerta del Duque de la Victoria, y una
unidad del tranvía "Bajo Aragón" a
punto de adentrarse en el tramo
suburbano del recorrido, una vez
cruzado el puente de San José, por la carretera de Zaragoza a
Castellón.
Al fondo, a la izquierda,
chimenea de la Oxhídrica, o "Fábrica
de Gas" del Camino de las Torres.
Atención a las casas adosadas a la
iglesia.
HISTORIA DE LAS PUERTAS DE ZARAGOZA