fueron la cárcel de los manifestados, la cárcel de todos aquellos que
se acogían a los Fueros Aragoneses en espera de ser juzgados por
el Justicia de Aragón. Ya sabéis, antes fueron leyes, que reyes.
Por eso estamos en la plaza de la Justicia, que anteriormente
se llamó de San Cayetano. Ahí enfrente, en ese palacio de los
condes de Sobradiel, que anteriormente fue colegio donde estudió
Miguel Labordeta, y que ahora es sede del colegio notarial, estaba
situada la casa del justicia de Aragón Juan de Lanuza, el Joven, o el
Mozo, que en el año 1591 se enfrentó al rey Felipe II, por el caso del
asesinato de Escobedo, secretario de don Juan de Austria, su
hermanastro. Antonio Pérez, acusado de la muerte de éste, se fugó
de la cárcel de Madrid vestido de mujer y se acogió a los Fueros de
Aragón. Antonio Pérez era natural de Calatayud
Juan de Lanuza pagó bien caro su atrevimiento y su majestad
invadió Zaragoza y mandó apresarlo.
Justo detrás de la casa se encontraba, y se sigue encontrando,
la plaza del mercado. Un sitio espacioso y grande que se usaba para
corridas de toros, justas, procesiones, autos de fe… y donde también
se encontraba el cadalso. Había tres lugares más en Zaragoza para
celebrar los autos de fe: plaza de La Seo, en la puerta del Portillo y
en la Aljafería. En la famosa puerta del Arco de Toledo, había una
sala con cinco ventanales que usaban los señores diputados para ver
dichos espectáculos. Pues bien, en ese cadalso, una fría mañana del
20 de diciembre de 1591, le cortaron la cabeza al Justicia de Aragón,
y durante dos años estuvo expuesta al público en dicha plaza para
escarnio público. Traidor, no, mal aconsejado sí, dicen que fueron sus
últimas palabras. Su cadáver fue enterrado en el monasterio de San
Francisco sito en la Plaza de España, donde hoy está la Diputación.
Durante la guerra de la Independencia este monasterio fue
totalmente destruido. Localizado su cadáver entre los escombros fue
enterrado por segunda vez, en esta iglesia, la iglesia de Santa Isabel.
Ahí dentro están sus restos, junto al altar mayor, a mano izquierda.
La iglesia de santa Isabel, iglesia barroca levantada en el siglo
XVII, por iniciativa de la Diputación del Reino de Aragón, tras llegar a
un acuerdo con los Padres Teatinos de San Cayetano (de ahí su otro
nombre), está dedicada a la que fuera reina de Portugal, Isabel, hija
del rey Pedro III. A Isabel se le puso el nombre en honor a su tía-
abuela Isabel de Hungría. Isabel casó con Dionisio, rey de Portugal. A
estas dos mujeres se les
atribuyen el milagro de
convertir tanto las
monedas, como el pan, en
rosas. Ya sabéis, ella
llevaba pan para repartirlo
entre los más pobres y
cuando la vio su esposo y
le preguntó que qué llevaba
en el halda, ella contestó
que rosas. Como no era
tiempo de rosas, el rey,
mosqueado, le pidió que se
las enseñara y cuando ésta
abrió los sayos,
aparecieron las rosas.
Pues bien, esta calle que
tenemos aquí, que antiguamente se
llamó de la Salud, después
Agujeros, más tarde Roda (ministro
que fuera de Carlos III), al final
acabó llamándose también de
Santa Isabel. Bueno, pues ya veis
que estamos en un Casco
Histórico, en el que en cada rincón
podríamos organizar una charla de
horas.
Y ahora vamos con los Templarios. Ya habéis visto que todas las
Charla
peatonal Templaria
I Congreso de Zaragoza - Historia Medieval - La Orden del Temple