Mi Belén
Así que mi consejo es que os preparéis un boceto de lo que llevéis idea de montar y a continuación hacer acopio de
poliestireno: expandido y extrudido; pinturas plásticas al agua de diversos colores; pinceles; cúter y tijeras; madera de balsa,
sirve la madera de las cajas de fresas, por ejemplo; pegamento; escayola, yo uso la que venden ya hecha; arcilla para
modelar… Y lo más importante: Paciencia. Armaros de paciencia, mucha paciencia y no os desaniméis, que, si no sale a la
primera, saldrá a la segunda, o a la tercera… Pero al final, saldrá.
Empecé pues, con el nacimiento. Si tienes un nacimiento, tienes un Belén. Lo
monté sobre una base de panel de 40 x 50 cms. Luego fui ampliando: la posada,
igualmente sobre base de las mismas medidas; la plaza con el pozo del agua en el
centro; la presentación del ángel a los pastores, etc.… Y todas ellas dormían el sueño de
los justos en las estanterías. Cuando llegaban las Navidades subía al salón y las
colocaba en una superficie con patas, preparada a la medida de las casetas que tenía
hechas. Las junturas que quedaban al unir unas con otras, como si fuera un puzle, las
rellenaba con arena y musgo y ya tenía montado el Belén, nunca mejor dicho.
El problema surgió un año en que mi mujer y mis hijas me regalaron un Kit de
montaje del castillo de Loarre. Eché mano de varios libros que poseo sobre castillos de
Aragón, y sobre todo el de F.J. Bolea Aguaron, “El Castillo de Loarre”, y amplié y adapté
lo que salía en la caja a lo más cercano del original. Cuando estuvo terminado aquello
pesaba un quintal, así que me dije, este castillo es perfecto para el de Herodes, y donde
lo pongamos, se quedará allí a perpetuidad. Así que buscamos un rincón en la bodega, lo
adaptamos para ello, y ahí está desde entonces, fijo todo el año.
Tengo que decir que, a excepción del castillo de Loarre (Kit de Montaje); la fuente
por la que mana agua, que lleva motor y va a la luz; y las figuras… todo lo demás está
hecho por mí: edificios, montañas, suelo, murallas…
En las navidades del 2018, el Centro de Cultura de la Alcaldía de Montañana,
organizó un concurso de Belenes. Me animaron a que me presentara, lo hice, y lo gané.
Me dieron el primer premio. La Tv de Aragón pasó por casa, y grabaron un programa. Y ahora, ¿qué, Tomás? ¿Lo vas a dejar
así, o piensas ampliar? Aquello fue como un flash y contesté sobre la marcha, aunque la idea ya me rondaba por la cabeza: al
año que viene, la recreación de Petra. ¿Petra piensas hacer? Se sorprendieron. Sí, Petra, les confirmé. Pues nada, aquí
estaremos otra vez, me dijeron cuando marcharon.