© Tomás Bernal Benito 2021 Web realizada P.L.C.F.
HISTORIA DEL VIEJO ARRABAL
un gran cercado, al que se accede por una puerta situada frente a San Lázaro, en cuyo interior se guardan unas grandes tartanas entoldadas, que han sido muy frecuentes en nuestra tierra. Más adelante, hablaremos sobre esta puerta, ahora continúo con la descripción que del Arrabal hace el profesor Fatás. Hay un gran espacio para estos carros y se contempla la actividad de los mozos encargados de uncir y desuncir a los animales, uno de los cuales es llevado del roncal, camino del descanso o de la faena. Las restantes muestras de presencia humana en la orilla izquierda se reducen a un par de quintas aisladas en dirección, aguas arriba (una de ellas parece en ruinas pegada al río; la otra, en primer plano, posee un pequeño jardín con árboles) y varios individuos, que, a pie o a caballo, parecen todos llevar a hombros picas, lanzas o garrochas. Barrio Jesús de Wyngaerde. Otro pequeño grupo, junto al Monasterio de frailes de Jesús, parece dar un paseo en las cercanías de un curioso quiosquito de planta cuadrada con arcos de herradura. Pues bien, esta es la Zaragoza y el Arrabal de 1563, en un tiempo en que Zaragoza fue conocida como la Harta, Barcelona la Rica y Valencia la Bella. A Zaragoza se le llegó a conocer como… ¡¡¡La Florencia de España!!!
Era la ciudad de las torres y eso que aquí le faltan cinco: la de La Seo y las cuatro del Pilar, que fueron posteriores. Monolito (peirón o pilón) en Altabás En el monolito que está a la entrada del Puente, por Sobrarbe, se puede apreciar parte de la lámina de Wyngaerde. Es una lástima que de casi todo que vamos a hablar, apenas quede nada, tan solo las fotografías y pinturas… ¡Y los recuerdos! Vista de Zaragoza de Juan Bautista Martínez del Mazo Esta es otra vista de Zaragoza desde la margen izquierda del rio Ebro, la pintó en 1647, Juan Bautista
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HISTORIA DEL VIEJO ARRABAL
un gran cercado, al que se accede por una puerta situada frente a San Lázaro, en cuyo interior se guardan unas grandes tartanas entoldadas, que han sido muy frecuentes en nuestra tierra. Más adelante, hablaremos sobre esta puerta, ahora continúo con la descripción que del Arrabal hace el profesor Fatás. Hay un gran espacio para estos carros y se contempla la actividad de los mozos encargados de uncir y desuncir a los animales, uno de los cuales es llevado del roncal, camino del descanso o de la faena. Las restantes muestras de presencia humana en la orilla izquierda se reducen a un par de quintas aisladas en dirección, aguas arriba (una de ellas parece en ruinas pegada al río; la otra, en primer plano, posee un pequeño jardín con árboles) y varios individuos, que, a pie o a caballo, parecen todos llevar a hombros picas, lanzas o garrochas. Barrio Jesús de Wyngaerde. Otro pequeño grupo, junto al Monasterio de frailes de Jesús, parece dar un paseo en las cercanías de un curioso quiosquito de planta cuadrada con arcos de herradura. Pues bien, esta es la Zaragoza y el Arrabal de 1563, en un tiempo en que Zaragoza fue conocida como la Harta, Barcelona la Rica y Valencia la Bella. A Zaragoza se le llegó a conocer como… ¡¡¡La Florencia de España!!! Era la ciudad de las torres y eso que aquí le faltan cinco: la de La Seo y las cuatro del Pilar, que fueron posteriores. Monolito (peirón o pilón) en Altabás En el monolito que está a la entrada del Puente, por Sobrarbe, se puede apreciar parte de la lámina de Wyngaerde. Es una lástima que de casi todo que vamos a hablar, apenas quede nada, tan solo las fotografías y pinturas… ¡Y los recuerdos! Vista de Zaragoza de Juan Bautista Martínez del Mazo Esta es otra vista de Zaragoza desde la margen izquierda del rio Ebro, la pintó en 1647, Juan Bautista